Un informe del CEPA reveló que las hortalizas sufrieron fuertes subas en el Mercado Central y que la brecha con las grandes cadenas de supermercados roza el 90%. El impacto de los productos importados empujó las pizarras hacia arriba.
Llenar la verdulera fue un verdadero golpe al bolsillo durante el mes de mayo. Según el último relevamiento del Centro de Economía Política de la Argentina (CEPA), el precio promedio de las hortalizas más consumidas sufrió un salto del 33,4% respecto a abril. Este fuerte incremento mayorista en el Mercado Central de Buenos Aires impacta de lleno en las proyecciones de inflación, donde se estima que el rubro de verduras y tubérculos empujará el índice general hacia arriba, liderado de forma casi exclusiva por los aumentos del tomate, la papa y el zapallo.
El gran protagonista de esta subida fue el tomate, cuyo valor en las pizarras mayoristas se disparó un 132,1%. El informe destaca un fenómeno particular vinculado a la apertura comercial, ya que el ingreso de los primeros lotes de tomate chileno, lejos de enfriar los precios, encareció el promedio general. En apenas tres días, el kilo de esta variedad saltó de los 873 pesos a más de 1.366 pesos, arrastrando al alza a toda la oferta local. Una situación similar se vivió en el sector de las manzanas, donde el producto importado de Chile cotizó a un promedio de 3.652 pesos por kilo, un 56% más caro que la fruta proveniente de Río Negro.
Cuando estos productos se trasladan a las góndolas de las grandes cadenas de supermercados, la presión sobre el consumidor se vuelve aún más agresiva. En los súper, el aumento promedio de las hortalizas escaló al 36,7% mensual, ensanchando la brecha con el Mercado Central hasta alcanzar un 87,3%. Además, el estudio detectó una enorme distorsión de precios entre comercios para un mismo alimento. El caso más extremo fue el de la papa, que registró una dispersión del 69% entre cadenas, encontrándose los valores más altos en la firma MasOnLine y los más económicos en COTO.
Para compensar el impacto de los artículos verdes, el sector de las frutas ofreció un leve alivio al presupuesto familiar con una contracción general del 7,6%. Esta tendencia a la baja estuvo traccionada principalmente por los cítricos y los productos de estación, con caídas del 26,5% en el limón y del 18,1% en la naranja, a las que se sumó un retroceso del 14,3% en el precio de la banana. La única excepción en el frutero fue la manzana, que cerró el mes con un incremento cercano al 10% debido al peso de la mercadería importada.
