“Hay buen clima de negociación”, expresan en el Gobierno sobre los avances que logró con el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) en pos de sellar un pacto que derive en mayores fondos para las casas de estudio.

Tras meses de máxima tensión y masivas movilizaciones en las calles, el conflicto entre el Gobierno nacional y las universidades públicas sumó un nuevo capítulo. En las últimas horas, la gestión de Javier Milei logró destrabar una negociación clave al imponer su propuesta salarial ante un Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) que, acorralado por la falta de fondos, no tuvo más opción que ceder.

En los despachos de Balcarce 50 el clima es de victoria. Fuentes oficiales admiten que la estrategia oficialista siempre fue la de resistir bajo la premisa de “es esto o nada”, con el objetivo innegociable de cuidar el equilibrio fiscal. En la administración de La Libertad Avanza sienten que finalmente le “torcieron el brazo” a las autoridades universitarias, quienes venían exigiendo los fondos de la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada en 2025 y posteriormente vetada por el jefe de Estado.

La oferta concreta que el Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, puso sobre la mesa consiste en un incremento salarial total del 24%. Este porcentaje se desglosa en una suba del 21,33% para los haberes de junio y un 3% adicional en octubre. Además, para destrabar el conflicto, la propuesta oficial incluyó una partida de 50.000 millones de pesos destinada exclusivamente a los hospitales universitarios, uno de los puntos más críticos del reclamo.

A pesar del optimismo que muestran en la Casa Rosada por la buena predisposición al diálogo, desde el lado de los rectores aclaran que este acercamiento está lejos de ser un cierre definitivo. Si bien reconocen que la asfixia económica los obligó a modificar su postura para garantizar el funcionamiento básico de las casas de estudio, advierten que la cifra ofertada es apenas una “migaja”. Por este motivo, confirmaron que no retirarán las demandas judiciales y que continuarán la pelea por un presupuesto digno.

Mientras tanto, el frente gremial analiza el nuevo escenario paritario. Aunque no se descarta que los sindicatos docentes y no docentes terminen acompañando el entendimiento, la tregua aún es frágil. De hecho, la jornada coincidió con una fuerte protesta del frente sindical universitario en la plaza de Tribunales, donde se dictaron clases públicas para exigirle a la Corte Suprema de Justicia que valide de forma urgente la Ley de Financiamiento Universitario.