En un escenario marcado por el estancamiento, la caída de la producción y el cierre de establecimientos, los principales referentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) y de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) pasaron por la Comisión de Industria de la Cámara de Diputados. El diagnóstico fue contundente: el sector está al límite y necesita financiamiento, alivio fiscal y leyes de fondo para no quedar fuera de juego.
Alerta roja en la industria: la UIA y CAME expusieron en Diputados y exigieron reformas urgentes
En un escenario marcado por el estancamiento, la caída de la producción y el cierre de establecimientos, los principales referentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) y de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) pasaron por la Comisión de Industria de la Cámara de Diputados. El diagnóstico fue contundente: el sector está al límite y necesita financiamiento, alivio fiscal y leyes de fondo para no quedar fuera de juego.
El duro diagnóstico de la UIA: “La industria está rezagada”
La directora ejecutiva de la UIA, María Laura Bermúdez, fue la encargada de abrir el debate y poner en números el peso específico del sector, pero también la gravedad de la crisis actual. A pesar de que el promedio de la economía muestra una leve recuperación traccionada por el agro, la minería y la energía, la industria manufacturera no logra levantar cabeza.
Durante todo 2025 la producción se estancó en niveles históricos bajos, ubicándose actualmente un 10% por debajo de los niveles de 2022 o 2023. Esta realidad contrasta fuertemente con el valor estructural del sector, que representa el 19% del empleo registrado con salarios un 20% por encima de la media, aporta el 27% de la recaudación nacional, genera el 57% de las exportaciones de bienes y explica el 54% de la inversión privada en investigación y desarrollo.
Precios pisados y el peso del “Costo Argentino”
Bermúdez advirtió que la industria está absorbiendo los costos y trabajando a pérdida para subsistir. Desde diciembre de 2023 hasta abril de este año, los precios industriales aumentaron apenas un 135%, frente a una inflación general del 222% y un salto en los servicios del 374%. La directiva sentenció que el esfuerzo para contener la inflación lo está haciendo la industria, que a diferencia de otros sectores no puede trasladar las distorsiones a las góndolas.
A esto se le suma el combo del denominado “Costo Argentino”, compuesto por una presión tributaria del 56% del PBI, costos logísticos un 21% más altos que el promedio de América Latina y una alarmante falta de crédito. El financiamiento productivo es de apenas el 13,5% del PBI, una cifra ínfima en comparación con el 75% de Brasil o el 100% de Chile, lo que se agrava con una morosidad en aumento que corta la cadena de pagos.
El reclamo de las Pymes: “No nos dejen afuera del sistema”
Por el lado de CAME, la agenda estuvo marcada por la necesidad de protección y tiempo para competir en un mercado globalizado. Beatriz Tourn, secretaria general de la entidad, coincidió con el Gobierno en la idea de abrir la economía al mundo, pero reclamó medidas compensatorias urgentes para las pequeñas industrias frente a la importación de productos terminados, solicitando el tiempo necesario para reconvertirse.
Por su parte, Juan Carlos Uboldi, director de Industria de CAME, desmitificó la idea de que el país pueda desarrollarse únicamente con el sector primario. Tras comparar las exportaciones primarias per cápita de Argentina (1.060 dólares) con las de Chile (4.166 dólares), destacó que el mayor efecto multiplicador de la economía lo tiene la industria manufacturera y que el valor generado por cada puesto de trabajo industrial es un 42% mayor al promedio del sector privado.
Las reformas que exigen los empresarios
Para salir del fondo del pozo, Diego Leal, presidente del Departamento de Pymes de la UIA, le dejó a los diputados un paquete de leyes clave que el sector considera indispensables para reactivar la actividad. Entre las prioridades urgentes se destacan una nueva Ley Pyme y una reforma tributaria profunda, acompañadas por la modernización del Código Aduanero y el impulso de una Ley de Industria 4.0. Asimismo, reclamaron el tratamiento de normativas sobre la gestión integral de envases, una ley de sociedades y la regulación de la gestión de intereses.
