El 6 de junio de 2025 se presentó oficialmente la Obra Social de Entre Ríos (OSER), una transformación institucional impulsada por el Ejecutivo provincial bajo la promesa de una gestión superior, transparente y eficiente que resolvería de manera definitiva las fallas estructurales del antiguo IOSPER.
- POR AF PARA CONFIRMADO
Sin embargo, al cumplirse el primer aniversario de este cambio de era, el balance realizado por la Asamblea de Afiliados dista radicalmente de las proyecciones oficiales. Los trabajadores estatales denuncian que la realidad cotidiana de los beneficiarios está marcada por una crisis prestacional sin precedentes que vulnera de forma directa el derecho al acceso a la salud.
Desde el colectivo de trabajadores recuerdan con firmeza que la obra social no constituye un servicio de salud pública general financiado por el Estado, sino un sistema solidario que se sostiene exclusivamente a partir de los aportes y contribuciones mensuales de los empleados públicos entrerrianos. Por este motivo, cuestionan con severidad que la centralización del control de la caja asistencial por parte del Poder Ejecutivo haya derivado en una marcada degradación de los servicios y en un corrimiento del espíritu democrático y autárquico que históricamente debió regir al organismo.
El impacto económico sobre el bolsillo del trabajador
Uno de los puntos más alarmantes del informe elaborado por los gremios y las agrupaciones de afiliados es la caída abrupta de los indicadores de calidad prestacional en paralelo con un incremento desmedido de los costos directos para los beneficiarios. En un escenario donde los sueldos estatales corren detrás de la inflación, los coseguros y los valores de las prácticas médicas autorizadas por OSER han experimentado aumentos muy por encima del promedio general de precios. Esta situación ha empujado a un porcentaje considerable de afiliados a tener que tramitar créditos asistenciales dentro de la propia entidad para poder costear estudios médicos o intervenciones que hace apenas doce meses resultaban plenamente accesibles dentro de la cartilla tradicional.
El acceso a los medicamentos se ha transformado en otra de las mayores complejidades cotidianas. El documento detalla que fármacos vitales para tratamientos de alta complejidad o patologías crónicas, que previamente contaban con un beneficio del ciento por ciento de cobertura, sufrieron severas modificaciones normativas que redujeron el respaldo económico de la obra social a porcentajes que oscilan apenas entre el cuarenta y el setenta por ciento. A esto se suma la desaparición lisa y llana de diversas drogas esenciales del listado oficial de cobertura, lo que obliga a los pacientes a costear los tratamientos de su propio bolsillo o a iniciar engorrosos laberintos judiciales que saturan los tribunales entrerrianos con recursos de amparo por motivos de salud.
Burocracia digital y la odisea de las autorizaciones
A pesar de que la actual gestión ha intentado apuntalar la modernización y la digitalización de los procesos a través de la obligatoriedad de la receta electrónica para medicamentos crónicos y aplicaciones móviles, los afiliados denuncian que estas herramientas se han convertido en un nuevo obstáculo burocrático. En lugar de simplificar las gestiones, el sistema actual genera demoras e incertidumbre tanto para los profesionales médicos como para los pacientes. La falta de certezas sobre los mecanismos de control de las recetas emitidas a futuro y el rechazo aleatorio de prácticas por parte de auditorías médicas a distancia han profundizado el malestar generalizado en diversas localidades de la provincia.
La problemática se agudiza por la falta de respuestas expeditas, lo que fuerza a los afiliados a realizar viajes recurrentes desde el interior provincial hacia las sedes centrales solo para destrabar o conseguir la autorización manual de coberturas urgentes. El personal abocado a la atención al público también padece las consecuencias de este esquema, enfrentando cambios organizativos constantes que no han sido comunicados formalmente ni cuentan con una reglamentación interna clara. La brecha entre el relato oficial de eficiencia tecnológica y las dificultades reales de los pacientes para conseguir turnos, coberturas e insumos médicos básicos expone un modelo que, según la Asamblea de Afiliados, parece priorizar la rentabilidad financiera por encima de la seguridad sanitaria de la población entrerriana.
